Una habitación femenina no es algo que se pueda definir con exactitud ni de un modo cerrado, pero sí podemos apreciar ese aire femenino con toda certeza, sobre todo cuando es el salón, una de las estancias más vividas de cualquier hogar.

Las claves están en que el ambiente de la habitación sea a la vez acogedor e impecable. Lo conseguirás con facilidad a través de textiles y papel pintado en un estilo romántico, con algunas piezas retro si tu estilo preferido es el vintage, a través de los colores más suaves sea cual sea tu estilo, o, si tu estilo es más bien animado y divertido, poco dado a sutilezas, a través de flores y complementos.

En un salón femenino, eso sí, los detalles serán muy importantes, flores, objetos decorativos, alfombras, combinaciones de colores, espacios de almacenaje como revisteros o mesas con doble espacio, no podrán fallar.

Tampoco la iluminación, donde lámparas y lamparitas de pie o sobremesa no faltarán para crear el ambiente cálido que deseas.

Visillos, cojines, alfombras, jarrones, fotos, espejos y velas o luminarias acabarán de dar a tu salón la armonía que denota el carácter femenino de una estancia sea cual sea el color o las texturas elegidas.

En los rústicos campestres la luz natural, las plantas naturales y las maderas decapadas o en tonos naturales serán los que se encarguen de dar a tu salón el aire romántico y femenino que estabas deseando. Porque los salones femeninos van mucho más allá de los estampados florales y el rosa.

Fuentes: DigsDigs, MiCasa