Esta es una prueba más de que nunca hay que tirar nada y de que todo puede aprovecharse. El objeto más insólito puede terminar convirtiéndose en una bonita y original lámpara, desde latas de conserva hasta menaje de cocina o botellas de cerveza. Todo puede reciclarse.

Y si no… ¿qué me decís de estas lámparas fabricadas a base de latas de conservas? Es la ya clásica sopa Campbell que se convirtió en un icono en los años 60 gracias a Andy Warhol, ahora reconvertida y comercializada por Fuse.

Son  perfectas para la cocina, pero si se trata de un bar, una propuesta muy adecuada es esta lámpara hecha a base de distintos botellines de cerveza.

Si en lugar de botellines lo que os va es beber de lata, las anillas pueden reutilizarse para hacer con ellas una lámpara de bola. Si no nos fijamos con detalle, nos pasaría desapercibido el material del que está hecha.

¿Y un globo terráqueo dividido a la mitad? Un modelo muy sugerente y especialmente indicado para una habitación de estudio infantil.

Y verdaderamente sorprendente es lo que han hecho en el blog Matar Humanos con un escurridor de pasta clásico que hasta se vende en IKEA:

¿Os animáis a fabricar alguna?

Visto en: Lafactoríaplástica, Tabbyinc, Decoración2.0., EstiloPeques y MatarHumanos.