Hay algo que me gusta especialmente del diseño. Es la trasformación de la función de objetos. Su función original queda enmascarada y, en ocaciones, es prácticamente imposible llegar a saber cuál era. Los objetos pasan por mil estados sufriendo variaciones continuas a lo largo de los años. Esto es fruto de la creatividad y la innovación humana, y el caso que nos ocupa en este artículo es: el espejo sol.

Nació en la Italia del siglo XVIII. Su función era la de representar en la imaginería cristiana el aura de la virgen o del espíritu santo. Su fabricación, originalmente en madera tallada, imitaba los rayos del astro rey. Poco a poco este elemento se ha ido modificando. Los rayos solares han pasado a ser desde elementos vegetales a pájaros tallados en latón, hierro o bronce. Y como en todos los campos del diseño, tras un mítico objeto como este siempre hay un  artista que ha sabido convertirlo en un mustLine Vautrin, es uno de los nombres más sonados y reconocidos en las subastas de alto nivel por la riqueza de sus interpretaciones de este objeto.

Un elemento completamente atemporal que otorga ese toque escultórico a cada espacio que preside. Los podrás encontrar fácilmente en anticuarios y numerosas tiendas de mobiliario vintage que inundan hoy en día internet. La diseñadora inglesa Laura Ashley tiene también un un modelo en su colección Urban class. Si quieres lograr un efecto ecléctico y elegante no hay nada como un mueble Art decó o colonial envejecido para acompañarlo. Nota  personal: Me parecen ideales a modo de cabecero.