Cuando deseamos un espacio para oficina o despacho dentro del hogar, normalmente, los muebles y accesorios que encontramos son de estilo moderno o muy funcional y no acaban de combinar bien con el estilo vintage del resto de nuestras estancias.

Si esta es tu situación, te daremos algunas ideas para que el despacho (sea una habitación o un espacio dentro de otro) tenga ese “aire vintage”, refinado y exclusivo  que tanto te gusta.

Lo primero que necesitas para un despacho es una mesa y silla. En un estilo vintage muy clásico deberían ser de madera noble y de acabados, preferentemente, antiguos o envejecidos.  También los diseños industriales que combinan madera y el hierro o algún tipo de metal, serán una fantástica opción. Si las tienes será perfecto, pero si no, no te preocupes porque daremos el acabado vintage a ese rincón mediante los complementos.

Puede ser una lámpara tipo Tiffany’s, una de estilo industrial, un flexo antiguo o que tenga acabado de los años 50 y 60… O quizás una simple taza de porcelana o de metal lacado con unas hortensias. Hay otros complementos estrella: un reloj antiguo, uno de esos que tienen dos campanas tipo despertador, un teléfono de rueda o mejor aún, de los que ni siquiera tienen rueda.

El almacenamiento tiene también una importancia vital en un despacho por mucho que hoy los PC’s hagan innecesaria una buena parte del papel que se necesitaba en un despacho hace unos años. Aún así, te hará falta una estantería o cajonera. Archivadores industriales, o quizás uno construido por ti mismo a partir de cajas de madera o zinc o cajones individuales… Recicla y deja volar tu imaginación.

No puedes olvidar la importancia de una alfombra: delimitará el espacio, creará ambiente y dará estilo. Todo lo que necesitas para tener un precioso despacho vintage en casa.

Fuentes: BlueVintage, HogarPisos