Las rayas vuelven con fuerza a la decoración de 2013, más inconformistas que nunca. Alejadas de aquellos coordinados hasta el último detalle, irrumpen solas o acompañadas de texturas, combinaciones insospechadas para llenar la ropa de cama que queda a la vista, como un guiño a las habitaciones más íntimas; a las paredes con papeles cada vez más fáciles de colocar y mantener; para entelar muros, armarios y puertas en texturas ricas como el terciopelo; llena también los tapizados y algunos elementos como las lámparas, lejos también de aquellas lámparas románticas con rayas y lazos de hace algunas temporadas.

Decorando con rayas verticales conseguirás que los techos parezcan más altos. Si las usas de modo horizontal (cuando tengas techos altos) las habitaciones parecerán más amplias. Además, en las nuevas tendencias, las rayas no tienen por qué ser de la misma gama cromática: podemos atrevernos con tonos que contrasten y armonicen entre las propias rayas o con los elementos del entorno.

Un must de la elegancia en decoración, las rayas en blanco y negro, acuden a los rincones y hogares más depurados y minimalistas para reforzar las líneas rectas del entorno.

Las rayas además, nos permiten integrar distintas gamas cromáticas en una estancia, sin que el conjunto parezca recargado. En los hogares de los más atrevidos o los más mañosos, los muebles se pueden reciclar con rayas alegres que den una apariencia personal a cualquier habitación del hogar.

Si te gustan los dormitorios con rayas, aprovéchate y si no sabes qué resultado darán en tu casa ¿a qué esperas para probar?

Fuentes: NuevoEstilo, DecoracionyModa, RevistaMuebles