Entre los estilos decorativos que se han puesto más de moda, el estilo nórdico es uno de los que más escuchamos nombrar y vemos en revistas y blogs de decoración. ¿Cuáles son las claves de este estilo? ¿En qué consiste? ¿Cuál es su origen?

Estilo nórdico

Simplificando muchísimo, el estilo nórdico es relajado y apacible, y proporciona una reconfortante sensación de calidez. La madera está muy presente casi siempre en sus  tonos naturales o lacada en blanco y podríamos afirmar que es el material protagonista. El espacio en la decoración de estilo nórdico tendrá siempre un diseño funcional y se procurará que todos los ambientes estén llenos de luz.

Siempre que sea posible, se dejan a la vista los muros de carga de ladrillo, las vigas de madera, los  revestimientos y estucos antiguos y se combinan con algunos elementos de estilo industrial. También hay una gran libertad para combinar piezas de mobiliario de primera calidad o diseño, con otros muebles económicos.

Elementos como ropa, zapatos o utensilios de cocina, siempre que tengan su lugar para no romper la imprescindible sensación de armonía, pueden quedar a la vista, pues es una de las notas más llamativas  de este estilo. Es también clave  la utilización muebles y elementos decorativos con usos diferentes de aquellos para los que fueron inicialmente diseñados: sillas o baúles como mesitas de noche, puertas como cabecero de cama o escaleras de mano como revisteros o pequeños jardines interiores.

Fuente: ChicDecó