Pues a veces cuando estamos por realizar una reforma, en el tema de las aberturas parece que está todo dicho. Sin embargo el tipo de puerta que elijamos tendrá muchísimo peso a la hora de necesitar más espacio o incluso abrir un mueble.

Aquí os dejamos las características de los principales tipos:

Puertas correderas:

– Son con las que se aprovecha más el espacio, ya que son ideales para espacios reducidos.

– Cuando se abren no interfieren visualmente en el espacio

– Hay que tener en cuenta que para su colocación normalmente hay que agregar un tabique lateral para poder montar la estructura de la misma.

Puertas batientes:

– Se abren tanto hacia afuera como hacia adentro.

– Hay muchísimas posibilidades de acabado y materiales.

– Se colocan con bastante facilidad y no es necesario realizar obra (siempre que haya estado prevista, claro)

– Se puede jugar con los tiradores como un punto decorativo.

– Sólo requiere el espacio de paso para su apertura.

Puertas plegables:

– Es un sitema similar al de la corredera, pero aquí se recoge sobre si misma, plegándose.

– Va muy bien para separar pequeños ambientes ya que casi no ocupan espacio.

– No son aptas para puertas de exterior ni zonas nobles o de jerarquía.

Vía: Interiorismos